UN ESFUERZO EDUCATIVO POR LA IGUALDAD
Cuando trabajamos con profesorado, este nos traslada las enormes dificultades que encuentra a la hora de contrarrestar la socialización de género que se produce por influjo de los medios de comunicación, familia, grupo de iguales, religión, el propio uso del lenguaje… Sienten que no cuentan con formación especializada, que los materiales pedagógicos no están adaptados, que no existen recursos didácticos prácticos que les faciliten la labor. Reclaman pautas de actuación.
Y es que estamos muy lejos de tener un personal docente preparado para afrontar este reto, pese a que ya en la IV Conferencia Internacional sobre la Mujer de Beijing (1995) se proponía entre sus medidas de acción: «Elaborar programas y materiales de capacitación para maestros y educadores que les permita cobrar conciencia de su propia función en el proceso educativo y aplicar estrategias efectivas de enseñanza en que se tengan en cuenta los aspectos relacionados con el género.» Los programas de coeducación suponen fórmulas de acción política para la transformación social.
Sorprende comprobar como en los contenidos curriculares de la carrera de Magisterio la coeducación aún no se contempla. Tampoco la educación intercultural, la diversidad sexual o las bases del enfoque interseccional, con el fin de contemplar una escuela plenamente igualitaria e inclusiva.
En nuestra labor educativa, en ocasiones, encontramos resistencias hacia la innovación educativa en relación con el género por causas ligadas a la propia “ideología de género” cuyos postulados no son compartidos; o bien, por la propia falta de conciencia sobre el currículo oculto del personal docente, como consecuencia de su propio proceso de socialización. Pero también existe un cuerpo docente motivado, que muestra una actitud positiva y proactiva por impulsar cambios en su entorno escolar, que encuentra dificultades ligadas a la falta de conocimiento teórico y de recursos de carácter práctico, que faciliten la acomodación de sus contenidos curriculares y procesos de enseñanza – aprendizaje. En ocasiones, la falta de apoyo por parte de los equipos directivos supone un hándicap adicional.
Otros espacios de socialización en el marco del tiempo libre, deportivos, lúdicos y de ocio, rara vez contemplan algún aspecto coeducativo en su práctica. Las entidades al cargo de la gestión de estos espacios reproducen en gran medida los clichés y estereotipos asociados al género, sin ninguna conciencia sobre su implicación en el mantenimiento del status quo.
Cuestiones como la oferta de actividad extraescolar y la distribución del alumnado en la misma, no dejan lugar a dudas. Se repiten año tras año, y en todo centro escolar los mismos patrones estereotipados y sexistas, en los cuales no existen niños matriculados en Danzas Vascas y las niñas apenas acuden a Karate o Multideporte. Nada que añadir que pueda mejorar esta situación si pasamos a la competición en el deporte base, donde los equipos femeninos son sistemáticamente infravalorados.
En definitiva, a lo largo de estos años en Matiz identificamos algunos elementos clave que dificultan el avance en materia de igualdad:
– Falta de formación y recursos para el cuerpo docente: dificultad de encontrar formaciones adecuadas a sus necesidades y ausencia de la mirada coeducativa durante su etapa formativa profesional. La falta de recursos didácticos desde una mirada coeducativa es el mayor escollo que encuentran, ¿cómo adaptar las fichas de trabajo?, ¿cómo elegir textos coeducativos?, ¿dónde busco referentes?; ¿dónde consultar cuando existen dudas?
– Inexistencia de formaciones ad hoc, recursos y apoyo para entidades (deportivas, de ocio y tiempo libre) del ámbito educativo no formal: itinerarios formativos para el monitorado, donde un análisis un poco exhaustivo permite ver la ausencia del enfoque coeducativo entre sus contenidos temáticos; falta de recursos y técnicas para la dinamización de grupos; inexistencia de diagnósticos y planes de igualdad como entidad / empresa, etc.
Alcanzar la igualdad efectiva en todas las esferas de actuación humana y hacer desaparecer la violencia machista, pasa por cambiar conciencias y educar mentes críticas. En Matiz nos esforzamos por investigar, diseñar y facilitar recursos pedagógicos a los agentes educativos, sin los cuales ningún cambio será posible.
Con el apoyo de la Fundación Kutxa, estamos elaborando una guía práctica que facilite herramientas y recursos metodológicos adaptados al ámbito educativo formal, en las etapas de infantil y primaria, para garantizar la práctica docente en clave de igualdad de género y equidad social.
Si trabajas como docente en alguna de estas etapas, o eres estudiante de magisterio y/o pedagogía, puedes ayudarnos a identificar y analizar los principales factores que limitan la incorporación de la perspectiva de género e interseccional en la práctica docente, contestando a este cuestionario: https://forms.gle/fR1L6PEKsZLW2RKG8
Gracias por ayudarnos a construir igualdad.
